La recta final del ciclo escolar siempre llega con una mezcla de emociones: cansancio, orgullo y, sobre todo, gratitud. Cada actividad vivida en estas últimas semanas nos recuerda que cerrar un ciclo no es simplemente terminar, sino reconocer todo lo que se construyó en el camino.
Despedimos a una gran maestra, cuya trayectoria de más de 32 años deja huellas imborrables en generaciones de alumnos.
También vivimos momentos llenos de entusiasmo con el Spelling Bee, celebramos la alegría del Día del Niño y la energía del Día del Estudiante, las Obras de Teatro de primaria y secundaria, el Campamento de sexto grado el cual estuvo lleno de experiencias que quedarán en la memoria de los alumnos.
Cada uno de estos eventos es como una pieza que da forma al cierre de este ciclo. Porque cerrar un ciclo no significa dejar atrás, sino integrar lo vivido, valorar lo aprendido y prepararse para lo que viene.
Hoy no solo terminamos un periodo escolar; celebramos todo lo que fuimos capaces de lograr.